<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395</id><updated>2012-01-12T14:18:40.362-08:00</updated><title type='text'>Palabras Perdidas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>28</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2733738615531035016</id><published>2009-08-21T11:49:00.000-07:00</published><updated>2009-08-21T11:58:18.555-07:00</updated><title type='text'>¿Te atreverías?</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:300%;"&gt;&lt;b&gt;En tu espalda&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te había visto despertar cuando aún el sol no había salido. Las estrellas todavía brillaban y los espectros aún recorrían la noche, y tú abrías tus ojos con alguna dificultad, como queriendo no hacerlo, dejándolos apenas entreabiertos para que tu retina se acostumbre a la oscuridad. Era la misma hora de siempre, nunca me fallabas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te observaba desde mi rincón, no quería hacer ningún ruido para no alarmarte. Te veías bien ahí acostada, tu pecho se movía al compás de tu respirar, deseaba seguir disfrutando de ese paisaje algún tiempo más, pero giraste. Quisiste taparte con las sábanas pero yo sabía que no podrías volver a dormir. Pudiste sentir ese terrible aroma a azufre que siempre inundaba tu habitación a esa hora. Me acerqué apenas unos centímetros a tu lecho y un escalofrío recorrió todo tu cuerpo, casi pude sentir tu piel erizada. Hoy sería el día, mi día.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Renegaste porque aún faltaban algunas horas para el amanecer y no podías volver a dormirte. Te sentaste en la cama, mirando al rincón oscuro en donde yo me escondía, pero no sabías lo que veías. Sentiste un frío recorrer toda tu espina dorsal, lo se, todos sienten lo mismo al mirarme.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te pusiste de pie, y lentamente diste un paso hasta la puerta, yo te seguí, luego diste otro y luego otro más, yo estaba pegado a tu espalda, casi podía rozarte, pero todavía no era el momento. Tenías miedo, mucho miedo, sabías que algo anormal había en el aire. Sentías terror de abrir la puerta, y eso era entendible. La abriste con un brusco empujón, como queriendo espantar a alguien o a algo que esté acechando detrás de la puerta, y por sobre tu hombro pude ver aquel oscuro pasillo que llevaba a las otras habitaciones de tu casa. Debería ser abrumador recibir esa imagen a esa hora, con el terror carcomiéndote los huesos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Respirabas agitada, sentías que te faltaba el aire y que un calor calcinante se apoderaba de tu pecho, sentías la sangre agolparse en tus sienes. Por un lado querías caminar más rápido, para alejarte de la oscuridad a la que le estabas dando la espalda; y por otro lado querías avanzar lenta y sigilosamente, para tratar de prevenir cualquier embestida de la oscuridad que tenías por delante. Llegaste a la primera puerta, la de los huéspedes, creíste oír un ruido adentro, temblaste, fue cuando tu pecho pareció arder en llamas. Estabas al borde del llanto, pero sabías que no serviría de nada llorar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Escuchabas un sonido pero no sabías con seguridad de donde venía. Agudizaste el oído y distinguiste una risa de niño pequeño, tan inocente y perturbador como eso, tan ínfimo y espeluznante. Temías lo peor ¿Qué sería lo peor? La oscuridad te seguía y te daba la bienvenida a cada paso. Yo estaba muy ansioso por la llegada de mi momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Casi podía respirar tu terror. El frío fue aumentando y tú te estremeciste al notarlo. Llegaste a la puerta del baño, la risa infantil se escuchaba con más claridad allí. Recordaste que adentro estaba el espejo que tu madre había comprado, nunca te había gustado. Miraste a ambos lados antes de abrir la puerta, temías que al hacerlo alguna silueta oscura aparezca por el recodo del pasillo y se te abalance. Pero eso no sucedió, y yo me froté las manos a tus espaldas, mi momento estaba muy cerca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al abrir la puerta, la risa se detuvo instantáneamente. Entraste y yo te seguí, la oscuridad era total, pero tus ojos ya se habían acostumbrado a la del resto de la casa. Recorriste la pared con tu mano, buscando el interruptor de la luz, lo encontraste, pero claro, no encendió. Yo me había encargado de preparar todo el escenario para que tú actúes en mi pequeña obra. Te acercaste a la cortina de la bañera esquivando el espejo, no querías mirarlo por nada del mundo, pero sabías que tendrías que hacerlo en algún momento. Yo esperé. La blanca cortina hacía un ruido muy extraño al correrla, sabías que se te erizaría la piel al hacerlo, pero eso no te detuvo. Tus manos temblaban cada vez más, tu ondulado cabello negro acarició uno de tus hombros y te sobresaltaste pensando que era la caricia de un espectro. Verificaste que en la bañera no había nada. Casi dejo escapar una carcajada de felicidad al sentir tan cercano mi momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te volteaste y un nuevo escalofrío recorrió tu cuerpo al saber que deberías ver aquel espejo. De a poco te fuiste asomando en su reflejo. Yo me preparé. Primero apareció tu ojo izquierdo, aquel que solías guiñar en complicidad con alguien. A esta altura el terror había envenenado cada gota de sangre de tu cuerpo. Todo tu rostro apareció en el espejo y te paralizaste inmediatamente. Detrás tuyo estaba yo, pudiste ver mi inexplicable rostro, y el tuyo palideció como una mortaja. El gesto de horror que se dibujó en tu semblante demostró a la perfección lo que sentías. Toqué tu hombro, tu fuerza te abandonó, quedaste asfixiada por el miedo, caíste al suelo y...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;...Despertaste, sobresaltada, agitada y con un sudor frío pegado a toda tu tersa y morena piel. Había sido una horrible pesadilla... pero aún el sol no había salido y yo aún te observaba desde aquel rincón oscuro, tan real como la noche, como tu miedo, como el escalofrío que estabas a punto de sentir; tan real como mi momento, que llegaría tarde o temprano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/So7tVn-QcuI/AAAAAAAAAI4/1w_zs2QC2ws/s1600-h/1189479662_f.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/So7tVn-QcuI/AAAAAAAAAI4/1w_zs2QC2ws/s400/1189479662_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372492361262723810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2733738615531035016?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2733738615531035016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2733738615531035016' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2733738615531035016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2733738615531035016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/08/te-atreverias.html' title='¿Te atreverías?'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/So7tVn-QcuI/AAAAAAAAAI4/1w_zs2QC2ws/s72-c/1189479662_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-9033209828721235872</id><published>2009-07-26T13:12:00.000-07:00</published><updated>2009-07-26T13:22:05.859-07:00</updated><title type='text'>El árbol de las almas. Partes V y VI</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt; &lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:180%;"&gt;El árbol de las almas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;b&gt;V&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;No había tanta gente en el claro ya que la noche los había reunido en sus casas, sin embargo algunos deleitaban sus ojos con las flores del árbol y otros se fijaban que nadie se atreva a tocarlo. Sin embargo a ella no le importó, esa gente no valía la pena. Allí adorando a esa semilla del demonio, totalmente idiotizados por su belleza y majestuosidad. Se agachó y apoyó la antorcha a su lado, sacó una flor celeste de sus ropas y la miró con cierto recelo. Era exactamente igual a las que crecían en la copa del árbol. Con gesto adusto la arrojó a la llama y esta ardió con más intensidad pero tornándose de un color azul vibrante. Fue en ese momento cuando algunos de los allí presentes se percataron de su presencia y comenzaron a mirarla con cierto desprecio y temor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¿Qué intentas hacer? ―le preguntó el encargado de la custodia del lugar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Acabar con todo esto de una buena vez ―respondió sin quitar los ojos del fuego. Su voz sonó lúgubre y áspera, raspando con violencia sus cuerdas vocales en su camino, como si ésta saliera de su garganta por primera vez en muchos años.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Se puso de pie y alzó la antorcha por sobre su cabeza, la copa del árbol crujió y unos tremendos y sobrenaturales escorpiones descendieron por el tronco. Los allí presentes corrieron despavoridos temiendo que los alacranes los ataquen a ellos, pero aquellas criaturas habían despertado sólo por la anciana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¿Qué estás haciendo, imbécil? ―le espetó el mismo guardia, pero la anciana no respondió y avanzó hacia el árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Todos abandonaron el lugar y aquella escena pareció paralizarse en el tiempo. Allí estaba ella alzando la antorcha, con el viento alborotándole el ya desordenado cabello, parada de frente y mirando fijo a aquel árbol, tan vivo como ella, tan despiadado y tan orgulloso como los seres humanos; y entre medio de ellos un centenar de escorpiones dispuestos a aniquilarla, sin embargo ella también estaba dispuesta a dar pelea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Una nueva y aún más tremenda ráfaga de viento hizo tambalear al resto del bosque, y sus árboles amenazaron con desprenderse de sus raíces y volar hacia otros rumbos, pero el fuego de la antorcha no cesó, y una sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de la anciana. Ambos estaban librando una feroz batalla, ambos sabían que uno de los dos moriría esa noche. La anciana sabía que tenía una ventaja sobre aquel árbol que tanto la había atormentado, y podía ver el terror entre sus ramas. Los alacranes continuaron saliendo hasta que ocuparon todo el claro y solo quedó una pequeña porción de tierra donde ella pudo quedarse en pie.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¿Me recuerdas? ¡Viví casi doscientos años para encontrar la forma de exterminarte! ―gritó la anciana a través de la incesante ventolera―. La única flor que fue arrancada de tus propias ramas me dio la inmortalidad para conseguir lo que esta noche vengo a lograr. ―Sabía que él árbol podía oírla y entender todo lo que ella decía. ―Te llevaste a mi pequeño amigo y a mis padres, y no conforme con esto me otorgaste una tortura de muchas décadas de sufrimiento ―recitó formando un arco con la antorcha para mantener a raya a los escorpiones que sabían su destino si tocaban ese fuego azulado. El árbol pareció responderle con un fuerte crujido de sus inmensas ramas, algunas de sus raíces crecieron y salieron sobre la tierra como tentáculos de algún monstruo subterráneo. ―Ahora la flor no existe, pero sus restos forman parte de esta flama que acabará con tu existencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;»Puedo sentir tu miedo ―continuó luego de tomar aire y fruncir su entrecejo―, se que sabes a lo que te enfrentas. ―Dio un paso hacia adelante y los escorpiones retrocedieron temerosos del azulado fuego de su antorcha. ―¡Bastarda semilla del demonio! ―bramó mientras avanzaba un nuevo paso. Uno de los alacranes se abalanzó sobre ella pero el simple calor de la antorcha lo hizo desvanecerse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;El tiempo pareció avanzar muy lentamente al compás de sus pasos, el viento despiadado siguió soplando con más violencia. Los crujidos de la madera se arremolinaban en su cuerpo, y a medida que avanzaba blandiendo la antorcha en llamas, los escorpiones se desvanecían al contacto del calor. La anciana siguió avanzando, y cuando estaba a unos pocos pasos del tronco, el viento amainó por completo y los alacranes dejaron de estremecerse, simplemente se apresuraron y se escondieron nuevamente en la copa del árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Te das por vencido, ¿no es cierto? ―la calma se apoderó de todo, ni siquiera soplaba una gota de viento y ningún ruido se escuchó en la noche. ―Creo que entonces comprendes lo que debo hacer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Aguardó unos segundos, como si aquel silencio fuese la respuesta del bosque, como si fuesen las últimas palabras de aquel árbol. Luego acercó la llama de la antorcha al pie del tronco y comenzó a arder con aquel fuego azul, las grandes flores amarillas también ardieron, y la corteza de aquel ser comenzó a formar parte del olvido. La anciana retrocedió sin dejar de mirar hacia adelante. Cuando las flamas alcanzaron la copa se pudieron oír cientos de gritos desgarradores, y acto seguido un centenar de figuras fantasmagóricas volaron hacia el cielo como esclavos liberados después de años de cautiverio y tortura. Entre aquellas almas, Ériga pudo reconocer a sus padres y a su amigo Gid, que le sonrieron y se alejaron hacia el nocturno firmamento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;b&gt;VI&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Varios días tardó en consumirse aquel fuego mágico, y cuando sucedió, Ériga se acercó nuevamente y se recostó sobre las cenizas, allí sonrió y cerró sus ojos. Su inmortalidad había nacido con la flor que Gid le había regalado, pero se había ido cuando ésta ardió en la antorcha. Ahora también se iba su vida, sobre ese manto de cenizas que tan sólo unos días atrás era un majestuoso e imponente árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;La anciana murió y nadie la lloró. Y en ese atardecer, un fuerte vendaval atravesó el bosque y voló las cenizas hacia otros páramos, donde se posaron y se convirtieron en semillas de nuevos árboles que crecerían fuertes, hermosos y monumentales, destinados a absorber las almas humanas que los toquen, proveedores de flores dadoras de inmortalidad, alojamiento de terribles y despiadados escorpiones que vigilarían que esté siempre en flor. Serían decenas de aquellos árboles diseminados por el mundo, y que lo único que querrían sería defenderse de las orgullosas garras de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; text-align: left;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Dedicado a la niña Romina, tres días menor que yo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-9033209828721235872?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/9033209828721235872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=9033209828721235872' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/9033209828721235872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/9033209828721235872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/07/el-arbol-de-las-almas-partes-v-y-vi.html' title='El árbol de las almas. Partes V y VI'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-8743608137709327666</id><published>2009-07-23T19:54:00.000-07:00</published><updated>2009-07-23T19:56:21.053-07:00</updated><title type='text'>El árbol de las almas. IV.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt; &lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:180%;"&gt;El árbol de las almas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;b&gt;IV&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;En los días siguientes a la expedición de los difuntos hombres, cuando las esperanzas de su regreso ya habían perecido, se decidió poner un puesto de vigilancia en el claro del bosque para que nadie más se acerque a aquel árbol. Los primeros responsables de la guardia tuvieron que ser obligados a cumplirla, ya que existía tanto miedo de acercarse a aquel lugar que nadie quería cumplir esa función.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;El paso de los años fue consumiendo la cordura de August, los hechos que había presenciado fueron suficientes como para enloquecerlo, y un día abandonó el pueblo y nunca más se lo vio por allí. Para aquel entonces, Ériga ya era una joven hermosa y que podía valerse por sí misma, sin embargo seguía sin hablar con el resto de la gente. Siempre llevaba un aspecto desalineado y el cabello alborotado. Pero los años, al igual que los demás habitantes del pueblo, también se olvidaron de ella, y nunca más se la vio por allí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Así pasaron los años, y con el tiempo, como la gente vio que el árbol no hacía daño a los que simplemente custodiaban el lugar, los siguientes guardias fueron voluntarios. Sin embargo, las historias terroríficas del árbol seguían pasando de boca en boca y los hechos funestos de aquellos años pasados fueron conocidos por todos en el pueblo y en las ciudades vecinas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Los años se convirtieron en décadas, y el árbol pasó a convertirse en un símbolo de aquel pueblo lindante con el bosque. Hasta tal punto que los testamentos de los muertos pedían que sus restos fueran dejados al pie del árbol para que sean absorbidos por éste. Y así resultaba, su magia  nunca moría y, cuando no eran los fallecidos quienes pasaban a formar parte de su corteza, eran los imbéciles que sin prestar atención a las advertencias se acercaban demasiado y eran consumidos por su madera; o los rebeldes y autoproclamados aventureros, no menos incautos que los anteriores, también terminaban con el mismo destino. Muchos rumores se habían corrido de que al tocar el árbol la alegría que se sentía era incomparable con cualquier otro momento de la existencia de un ser vivo, y eso los acercaba a aquel lugar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Así pasaron las generaciones, y la historia del árbol siguió formando parte del folclore de aquel pueblo. Ya pocos le temían, y hasta se levantaban algunos campamentos en aquel claro, por no mencionar las pocas cabañas que se habían construido para que vivieran los guardias y sus familias. Aunque también estaban los precavidos que decían que no era nada bueno confiarse de esa manera, ese árbol era obra de algún demonio y nunca había sido, ni jamás sería nada bueno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Lo cierto es que la gente seguía acercándose al árbol, y cuando alguno lo tocaba sin querer o queriendo, éste lo absorbía sin dar oportunidad a ninguna pelea. Los escorpiones no volvieron a aparecer, porque nunca nadie más se atrevió a mostrar amenaza alguna hacia el árbol. Desde su descubrimiento, la vida en aquel pequeño pueblo cambió por completo, la gente de todos los rincones del mundo se acercaban para ver su magnanimidad, la belleza de sus flores y, por qué no, para comprobar lo que decían las leyendas. De esa forma las flores en su copa seguían creciendo, del más hermoso de los celestes y rosas, y sus ramas seguían extendiéndose, seguían elevándose, sin importar la estación del año, no existía otoño que pudiese con su crecimiento, ninguna hoja caía de sus ramas y siempre conservaban su esmerilado color. Ni el más fuerte de los vientos lo hacía doblegar. No, nada de eso sería lo que acabe con aquella maldición.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Así fue durante casi dos centurias, hasta que un atardecer, cuando el sol del primer día de la primavera se ocultaba en el firmamento y las flores de los campos comenzaban a nacer, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;una anciana un tanto extraña y solitaria llegó al pueblo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;. En su mano llevaba una pequeña antorcha con la que alumbró los rincones del bosque en el que se internó totalmente decidida. Mantuvo los ojos bien abiertos, con el brillo del fuego reflejándose en sus pupilas. Caminó a paso firme, sin prestar atención a las miradas recelosas de quienes la veían pasar, estaba decidida a acabar con la maldición que había causado tanto daño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-8743608137709327666?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/8743608137709327666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=8743608137709327666' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/8743608137709327666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/8743608137709327666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/07/el-arbol-de-las-almas-iv.html' title='El árbol de las almas. IV.'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2889807000175036744</id><published>2009-07-17T10:23:00.000-07:00</published><updated>2009-07-17T10:25:26.263-07:00</updated><title type='text'>El árbol de las almas. III</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:180%;"&gt;El árbol de las almas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Parte III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Nadie en el pueblo osó cuestionar las palabras de August. Aunque no hubiesen sido necesarios, los detalles que narró bastaron para dejar perplejos a todos, y no eran necesarios porque el sufrimiento que él afrontaba después de haber perdido un hijo y haber visto como dos personas mayores eran exterminadas por aquel árbol era más que suficiente. Por otro lado, la niña no volvió a hablar, el terror que sintió aquel día la enmudeció para siempre. August se hizo cargo de ella, y la cuidó como si se tratase de su propia hija.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Desde aquel día se prohibió la entrada al bosque a cualquier persona. A su alrededor crecían las historias terroríficas del árbol, de su desconocido origen y de sus escorpiones que lo protegían frente al peligro. Por muchos meses se pudo mantener a la gente aislada con las advertencias, pero de a poco el malestar de la gente fue en aumento, el orgullo del humano era estúpidamente enorme. Unos hombres del pueblo con pocas neuronas creyeron que encendiendo antorchas e internándose en el bosque se convertirían en héroes por incinerar el árbol. Ninguno escuchó las advertencias de August ni prestó atención al llanto de la solitaria Ériga. Se internaron cuando el sol caía y las antorchas ardían.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Llegaron al claro del bosque cuando la oscuridad era total y la única luz era la de las antorchas. Eran unos diez hombres, sólo armados con sus antorchas y algunas espadas viejas y oxidadas. El árbol se alzaba con todo su esplendor, como un rey en su trono, con su paisaje de colores en la noche, con sus fuertes ramas, con las gigantes flores amarillas a sus pies, con las almas absorbidas en su interior. Los testarudos hombres se separaron y lo rodearon, y a la orden de quien era el líder de la expedición comenzaron a avanzar hacia el árbol. Sin embargo no lograron dar más de tres pasos cuando un crujido se escuchó desde su copa y uno tras otro fueron apareciendo aquellos enormes escorpiones de los que August los había advertido. Los hombres, antes valerosos y pedantes, ahora temblaban como una fina hoja contra un viento feroz. Los artrópodos no esperaron ni preguntaron, parecían conocer la intención de aquel grupo y se lanzaron sobre ellos. Los desdichados apenas pudieron defenderse, ya que por cada pequeño monstruo que eliminaban, aparecían tres más desde las ramas. Ninguno de los hombres sobrevivió, el árbol los absorbió a todos y unas cuantas flores nacieron en su copa a cambio de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2889807000175036744?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2889807000175036744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2889807000175036744' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2889807000175036744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2889807000175036744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/07/el-arbol-de-las-almas-iii.html' title='El árbol de las almas. III'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-7750669852743760855</id><published>2009-07-13T19:03:00.000-07:00</published><updated>2009-07-13T19:09:47.861-07:00</updated><title type='text'>El árbol de las almas. II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SlvoiFFrJ8I/AAAAAAAAAIM/nXk7gSJB71E/s1600-h/El+arbol+de+las+almas+%28II%29+pintado+A.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 282px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SlvoiFFrJ8I/AAAAAAAAAIM/nXk7gSJB71E/s400/El+arbol+de+las+almas+%28II%29+pintado+A.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5358131853866510274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt; &lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;El árbol de las almas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always; font-weight: bold;" align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Parte II.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Una brisa sopló en el bosque, y el sol que descendía coronó a los árboles con su ígneo fulgor antes de darle paso a la noche. El cielo iba tomando un tono violáceo con mezcla de rosado, mientras que las primeras estrellas aparecían en el firmamento. Pasaron unos cuantos minutos en los que pareció que el tiempo sólo se ocupaba en atardecer al día, pero fue en la cima de la noche cuando se oyó un crujido de uno de los arbustos y el filo de un machete cortó una firme enredadera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¡Te digo que es por aquí! ―la voz de una niña parecía rogar por un poco de crédito―. ¡Allí, allí es!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Un hombre robusto se abrió paso entre los arbustos y observó asombrado al árbol que seguía firme en su lugar. Ériga apareció tras el hombre, acompañada por una mujer de aspecto frágil y otro hombre que parecía estar muy preocupado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Aquí fue, papá ―explicó la niña―. Este es el árbol que se llevó a Gid.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Unas lágrimas secas manchaban sus rosadas mejillas. Su anteriormente inmaculado vestido blanco ahora presentaba algunas rasgaduras y firmes manchas de tierra seca. En sus pequeños brazos tenía algunos raspones y lastimaduras producidas seguramente por la espesura del bosque.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;No puede ser, hija ―sentenció el hombre blandiendo el machete, pero lo cierto era que a él también le parecía que ese árbol tenía algo muy extraño―. Gid debe estar escondido por aquí, te debe haber hecho una broma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¡Gid! ―gritó el otro hombre llamando a su hijo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Cálmate, August, lo encontraremos ―lo trató de calmar la mujer mientras agudizaba su mirada en la profunda oscuridad del bosque.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Algunas lechuzas pulularon y todos comenzaron a buscar al niño por los alrededores del claro, sin escuchar las explicaciones de la niña, ni sus advertencias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Lo más probable es que ya haya vuelto al pueblo ―repuso la mujer acercándose al árbol y pasando por arriba de una de las grandes flores del suelo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Mamá, no te acerques mucho, es muy peligroso ―le rogó Ériga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Basta ya, hija ―la recriminó su padre mientras buscaba por los límites del claro―, es sólo un árbol. No ayudas en nada con tus historias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Mamá, por favor, no toques ese tronco ―le rogó la niña nuevamente, ignorando las palabras de su padre y dejando escapar unas lágrimas de sus ojos mientras veía que su madre se acercaba cada vez más al árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¡Basta, Ériga! ―le gritó ella―. ¡No me pasará nada!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Pero eso mismo le había dicho Gid, y ya era demasiado tarde como para hacérselo saber a su madre. Una de sus manos se apoyó sobre la corteza del árbol e inmediatamente su pecho se hinchó de alegría. Una sonrisa se dibujó en su rostro y la hermosa sensación la hizo posar la otra mano también en la mágica madera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;¡No, mamá! ―chilló la niña y se lanzó sobre ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Llorando tironeó de su ropa para despegarla pero ya no podría hacer nada. La felicidad de la mujer fue en aumento y cada vez se fue pegando más a aquel árbol que nunca la dejaría ir. Su marido vio esta escena y supo que algo andaba muy mal, la piel de su esposa se fue tornando del color de la corteza, él enarboló su machete y se lanzó sobre el árbol para golpearlo. Lo que sucedió fue muy rápido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;August tomó a la niña y la apartó del lugar, protegiéndola con sus brazos justo en el momento en que una veintena de escorpiones del tamaño de pequeños perros salían de entre las ramas de la enorme copa. El padre de la niña no notó esto y siguió golpeando el tronco frenéticamente con el machete tratando de salvar a su esposa que ya casi había sido absorbida por completo por el árbol. Los escorpiones clavaron sus aguijones en el aterrado hombre que dejó caer el arma al instante. Ériga gritó desesperádamente y August no podía dar crédito a lo que sus ojos veían, aferró con fuer­za a la niña y se quedó paralizado viendo la terrible escena. Los paranormales artrópodos cubrieron por completo el cuerpo del padre de la niña y lo arrastraron hasta el árbol que lo absorbió en pocos segundos, luego se retiraron nuevamente al interior de la frondosa copa en donde crecieron dos nuevas flores, una rosa y una celeste. Una brisa sopló trayendo una calma y un silencio sepulcral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-7750669852743760855?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/7750669852743760855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=7750669852743760855' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7750669852743760855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7750669852743760855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/07/el-arbol-de-las-almas-ii.html' title='El árbol de las almas. II'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SlvoiFFrJ8I/AAAAAAAAAIM/nXk7gSJB71E/s72-c/El+arbol+de+las+almas+%28II%29+pintado+A.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-7863968040330274960</id><published>2009-06-17T18:17:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T18:21:22.446-07:00</updated><title type='text'>El árbol de las almas. I</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;   &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:180%;"&gt;El árbol de las almas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;font-size:130%;" &gt;&lt;b&gt;Parte I&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El niño corrió unas ramas de aquel gran arbusto y lo vio, sonrió con todas las fuerzas que le permitía su pequeño rostro y lo señaló.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;¡Lo v&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;es! ¡Te dije que era cierto! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Giró y ayudó a su pequeña amiga a pasar por entre medio de las ramas. Entonces ella abrió sus dulces ojos como dos enormes girasoles y observó asombrada aquella majestuoso obra de la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; En el centro de un claro del bosque se alzaba aquel maravilloso árbol. Su madera aparentaba una dureza como la del quebracho y su copiosidad se asemejaba a la del ombú; sus ramas se extendían hacia los costados y hacia arriba, repletas de hojas verdes como las más puras esmeraldas; algunas raíces se asomaban sobre la tierra y después volvían a enterrarse; el tronco era tan grueso que ni diez hombres juntos y tomados de las manos podrían rodearlo con sus brazos; era muy alto, y su volumen y su frondosidad eran como la de una docena de árboles unidos. Al pie del mismo crecían unas hermosas y enormes flores amarillas, similares a las rafflesias pero con un suave, dulce y atractivo aroma. La copa de la titánica planta también estaba adoranada por bellas y únicas flores rosadas y celestes. El paisaje que presentaba allí posado en el medio del claro era tan asombroso... como escalofriante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¡Es hermoso! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;pudo decir la niña saliendo de su sopor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;. Mira esas flores, esas hojas, esos colores. ¡Es gigante!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¡Ves! Yo no te mentía &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;repitió el niño dando unos pasos en el interior del claro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt; Pero la mano de su amiga lo detuvo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;¿A dónde vas, Gid? Eso debe estar lleno de insectos y arañas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;No te preocupes ―la tranquilizó él―. Sólo quiero tomar una de esas flores celestes, ¿no te parecen preciosas? ―preguntó señalando una de las tantas flores que crecían en la copa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Si, son muy bellas, pero te lastimarás si te caes de allí, y tus padres se enfadarán con los dos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;No me sucederá nada ―la convenció él con una radiante sonrisa y siguió avanzando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;El sol ya se estaba ocultando detrás de las copas del resto de los árboles del bosque, y una punzada de temor perforó la conciencia de la niña.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Ten cuidado, por favor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;No tengas miedo, Ériga ―le dijo cuando pasaba por al lado de una de aquellas enormes flores que crecían en el suelo. Miró hacia arriba y vio que sobre su cabeza, en una baja rama había una flor de las que quería, dio un salto tratando de alcanzarla pero no tuvo un buen resultado, dio un suspiro de fastidio y saltó nuevamente. Esta vez lo consiguió, arrancándola de su tallo. Al caer se trastabilló y tuvo que apoyarse en el tronco del árbol para no darse la cara contra el suelo. La flor quedó en el piso y la niña corrió para ayudarlo a levantarse, tomó la flor y le tendió una mano, pero Gid ya no prestaba atención a nada más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Una extraña sensación recorrió todo el cuerpo del niño al entrar en contacto con el árbol, una sensación de incontenible júbilo y alegría, una paz incomparable, pero también sintió que sus fuerzas lo abandonaban. Se aferró más al árbol para aumentar la sensación de placer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;¿Que te sucede, Gid? ―preguntó la pequeña con voz trémula―. Levántate.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Pero él niño ya no la escuchaba, su cuerpo fue quedándose rígido y cada vez se fue aferrando más al tronco. La niña retrocedió, y ahogó un grito de terror cuando vio que la piel de su pequeño amigo se tornaba de un marrón oscuro, del mismo matiz que el de las ramas. La textura de su piel también se asemejó a la de la madera y luego de unos espantosos segundos, el cuerpo de Gid había sido completamente absorbido por el árbol. La niña se quedó petrificada, sólo pudo lanzar un grito de terror que le hizo estallar los ojos en lágrimas. Se alejó del lugar corriendo, y no pudo ver como una nueva flor celeste crecía en la copa del árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-7863968040330274960?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/7863968040330274960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=7863968040330274960' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7863968040330274960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7863968040330274960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/06/el-arbol-de-las-almas-i.html' title='El árbol de las almas. I'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2433970587154039387</id><published>2009-06-11T09:14:00.000-07:00</published><updated>2009-06-11T09:18:33.811-07:00</updated><title type='text'>Aferrándome</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SjEt9x4ZFmI/AAAAAAAAAHM/UVHJ3IFZclQ/s1600-h/abrazo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 397px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SjEt9x4ZFmI/AAAAAAAAAHM/UVHJ3IFZclQ/s400/abrazo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346104772050622050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Last promise in the dark.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con mis pasos sin cordura&lt;br /&gt;me adelanto sigiloso.&lt;br /&gt;Azabache tu ropaje,&lt;br /&gt;del mejor de los modistas.&lt;br /&gt;Y ondulados tus senderos,&lt;br /&gt;curvaturas de lo incierto,&lt;br /&gt;me darán la bienvenida.&lt;br /&gt;¡Será siempre y para siempre!&lt;br /&gt;Dirá el cielo en su tormenta,&lt;br /&gt;¡Será siempre noche oscura!&lt;br /&gt;Dirás tú con un suspiro.&lt;br /&gt;Y oxidadas mis palabras,&lt;br /&gt;vibrarán en tus oídos,&lt;br /&gt;te dirán las mil poesías,&lt;br /&gt;que por tiempo te escribí,&lt;br /&gt;serán besos desde el alma,&lt;br /&gt;¡Será siempre hasta morir!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2433970587154039387?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2433970587154039387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2433970587154039387' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2433970587154039387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2433970587154039387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/06/aferrandome.html' title='Aferrándome'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SjEt9x4ZFmI/AAAAAAAAAHM/UVHJ3IFZclQ/s72-c/abrazo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-3743499135194786815</id><published>2009-05-08T11:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-08T11:39:41.785-07:00</updated><title type='text'>¿Quién sabe lo que es la realidad?</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;" align="center"&gt; &lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;El final de la novela&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En aquella oscura habitación, alumbrado solo por un velador, puso el punto final a su novela. Su alegría era incomparable y su orgullo inmenso. Releyó el último párrafo en voz alta, admirado por el perfecto cierre que le había dado a tan apasionante historia:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 0.98cm; margin-right: 1.08cm; text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; “&lt;i&gt;Ella caminó por la extensa pradera, el sol del amanecer acariciaba sus dorados rizos y refulgían la empuñadura de su espada. Atrás quedaban las batallas y las desdichas, las noches de insomnio y los días de ayuno. Sus huellas marcaban un final para la guerra en donde tanta sangre se había derramado. Se detuvo y sonrió mirando al cielo, una lágrima rodó por su mejilla y se quitó el yelmo, ahora sólo faltaba cruzar aquella verde colina y volver a ver a su amado. La recibirían como la heroína que era con vítores y pétalos de rosas, pero a ella lo único que le importaba era volver a verlo. Dejó caer el yelmo en el suelo, ya no lo necesitaría, y con una amplia sonrisa en el rostro caminó con el sol protegiendo su espalda.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Al pronunciar la última palabra suspiró satisfecho. Muchos años había tardado en darle forma a aquella historia, y finalmente ahora llegaba a su final. Pensó en la sorpresa que le daría a su editor cuando le cuente la noticia, ya que todos en el mundo esperaban el desenlace de aquella historia. Imaginó su libro en las bateas de todas las librerías del mundo, traducido a todos los idiomas que pudiera imaginarse. Por fin su sueño se vería cumplido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Rompió el lápiz con el que escribió las últimas palabras para desaparecer la magia que allí había anidado. Guardó el borrador de la novela en su portafolios y se puso de pie. No podía esperar más tiempo, debía contarle a su editor que había terminado. Apagó la luz del velador y el estudio se sumió en la absoluta penumbra, tomó el portafolio y abandonó la habitación. Caminó hasta la cocina y mientras bebía una taza de café le echó un vistazo a las noticias del diario del día anterior. Impaciente miró el reloj que marcaban las nueve y media de la mañana, tomó las llaves de su auto, le dio un último sorbo a su café y caminó hasta la puerta. Se acomodó el traje antes de salir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Al abrir la puerta el sol le dio de lleno en sus ojos, lo que lo obligó a entrecerrarlos un poco para que no lo encegueciera, y cuando su visión se acostumbró a la luz del amanecer, observó con asombro que descendiendo por la colina de la extensa y verde pradera que se presentaba frente a él venía ella con sus rizos dorados, su espada enfundada y una amplia sonrisa en su rostro...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-3743499135194786815?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/3743499135194786815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=3743499135194786815' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/3743499135194786815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/3743499135194786815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/05/quien-sabe-lo-que-es-la-realidad.html' title='¿Quién sabe lo que es la realidad?'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-1639634347498726597</id><published>2009-04-09T22:06:00.000-07:00</published><updated>2009-04-09T22:46:18.605-07:00</updated><title type='text'>Un gran regalo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hoy recibí una noticia muy grata:&lt;br /&gt;Mi relato fue elegido por el &lt;a href="http://parroquiadefarenas.blogspot.com/"&gt;Cardenal Farenas&lt;/a&gt; para formar parte de un &lt;a href="http://parroquiadefarenas.blogspot.com/2009/03/cuento-compartido-para-publicar.html"&gt;Cuento Compartido&lt;/a&gt; que constará de 12 capítulos.&lt;br /&gt;Mi aporte será el primer capítulo del cuento, y sin dudas estoy muy agradecido con el jurado que no sólo se tomó el tiempo para leer mi relato, ¡sino que también lo eligió!&lt;br /&gt;En fin, muchas gracias, y acá va entonces el primer capítulo del cuento "Las aves al morir van al suelo":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sd7codJLpTI/AAAAAAAAAG8/V2BlW_SIEV8/s1600-h/aves_en_vuelo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sd7codJLpTI/AAAAAAAAAG8/V2BlW_SIEV8/s400/aves_en_vuelo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322934397174523186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Capítulo 1&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Detestaría perder la admiración que había conseguido deshonestamente, pero algo le decía que ellos sospechaban de su inexperiencia para volar. Tal vez era por sus ojos abiertos como dos soles, por su pico apretado, por su mirada un tanto extraviada, por los movimientos poco gráciles que hacía con sus alas o por sus intermitentes desmayos. No sabía por qué sospechaban, y eso le pareció extraño, y también le pareció extraño que el suelo se le esté acercando a toda velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matías "Darson Joyce" Añino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	-&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-1639634347498726597?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/1639634347498726597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=1639634347498726597' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/1639634347498726597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/1639634347498726597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/04/un-gran-regalo.html' title='Un gran regalo'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sd7codJLpTI/AAAAAAAAAG8/V2BlW_SIEV8/s72-c/aves_en_vuelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4856877467746332854</id><published>2009-03-23T12:59:00.000-07:00</published><updated>2009-03-23T13:19:47.682-07:00</updated><title type='text'>Te regalo las luces que verás al cerrar tus ojos...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/ScfuwNsaFUI/AAAAAAAAAG0/2ifY4rrdtUs/s1600-h/atardecer-en-el-rio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/ScfuwNsaFUI/AAAAAAAAAG0/2ifY4rrdtUs/s400/atardecer-en-el-rio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316480397211211074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;...Es que hay tanto ruido blanco que no puedo oírte, tanta gente vulgar que no puedo verte, tantos sueños derrumbados que no puedo despertarte, tantas flores ajenas que ninguna puedo darte...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;Through the &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 51);"&gt;i&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 153);"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 255, 255);"&gt;b&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 255);"&gt;o&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;w&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;s&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya no es más oscuridad,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(revelión de los colores)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;dictadura hay en mis ojos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;y en mis sueños no hay sabores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Amanece en nuestro cosmos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;con un cielo de magenta,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y hacen sombras los albores,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;para ver si así te encuentra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero hay luz en la penumbra,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;coloreando confusiones,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;una luz que todo alumbra,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;en un marco sin razones,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;y es que hay tanto alrededor,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;tanto ruido de explosiones,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;tantos gritos de penurias,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;que no se oyen tus canciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4856877467746332854?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4856877467746332854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4856877467746332854' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4856877467746332854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4856877467746332854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/03/te-regalo-las-luces-que-veras-al-cerrar.html' title='Te regalo las luces que verás al cerrar tus ojos...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/ScfuwNsaFUI/AAAAAAAAAG0/2ifY4rrdtUs/s72-c/atardecer-en-el-rio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2143549033670528369</id><published>2009-03-16T11:32:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T12:38:14.668-07:00</updated><title type='text'>Si, soñé que te amaba...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;...pero al despertar eras tan real como el negro de tus ojos, tan profundos, tan brillantes, tan absorbentes...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En mis sueños ya no estabas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me miraste una y mil veces,&lt;br /&gt;y otra más, y nuevamente.&lt;br /&gt;Y tus ojos parecían ser tan fuertes&lt;br /&gt;que en silencio me quedé.&lt;br /&gt;Mientras tanto me mirabas,&lt;br /&gt;y yo sin saber por qué,&lt;br /&gt;caminando me marché.&lt;br /&gt;Y pensando en tu mirada,&lt;br /&gt;en tus ojos, y en mi nada,&lt;br /&gt;me traté de convencer,&lt;br /&gt;que tal vez será mañana,&lt;br /&gt;o tal vez no vuelva a ser.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sb6kkMaZ1II/AAAAAAAAAGM/htIYYBVgzFQ/s1600-h/1167456330_f.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 258px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sb6kkMaZ1II/AAAAAAAAAGM/htIYYBVgzFQ/s400/1167456330_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313865552057980034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; text-decoration: none;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2143549033670528369?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2143549033670528369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2143549033670528369' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2143549033670528369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2143549033670528369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/03/si-sone-que-te-amaba.html' title='Si, soñé que te amaba...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sb6kkMaZ1II/AAAAAAAAAGM/htIYYBVgzFQ/s72-c/1167456330_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2451278368213848787</id><published>2009-03-05T19:20:00.000-08:00</published><updated>2009-03-05T19:35:34.972-08:00</updated><title type='text'>Hasta la muerte lloraría...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SbCZRTrodTI/AAAAAAAAAFk/WGTP9TwKlVM/s1600-h/Parca+-pintado-.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 314px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SbCZRTrodTI/AAAAAAAAAFk/WGTP9TwKlVM/s400/Parca+-pintado-.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309912483289920818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.03cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; color: rgb(255, 255, 255);" align="center"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Debe continuar.&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.03cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; text-decoration: none; color: rgb(255, 255, 255);" align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:130%;" &gt;Con mi llanto le di vida a una poesía,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:130%;" &gt;con mis lágrimas murieron las tormentas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:130%;" &gt;Ya te has ido y me di cuenta que al invierno&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:130%;" &gt;siempre pone su final la primavera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los sopranos ya no calan en mis huesos como antes; los inviernos y la lluvia me entristecen, no como antaño que me daban alegría y un motivo para acostarme, sentir su perfume y abrazarla. Entonces escribo, creyendo que las palabras plasmadas en el papel lograrán mitigar el dolor y llenar el vacío que llevo dentro. Escribo, para que pase el tiempo, con la esperanza de que mi alma sane con el nuevo día, pues ya han pasado tres semanas y el dolor sigue en aumento. Escribo, y las palabras fluyen con melancolía, nacen muertas en mis manos y oscurecen el papel. No distingo la belleza de las letras, ni el aroma de la tinta; no valoro aquellas fotos dadas vuelta, ni el retrato que perdura en la pared.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hoy es el primer día en que lloro por tu ausencia, y siento que todo gira en mi cabeza, todo esta desordenado en mi interior. Decido desordenar mis creaciones también. Cambio los roles de mi poesía. Cuelgo cuadros en las hojas, y escribo los sonetos al revés. Comenzando en la muerte y volviendo para atrás. La caligrafía mueve mi muñeca, y ésta forma las imágenes en mi mente, que luego se transforman en nostalgia, en recuerdos, en vivencias, en su amor, en su compañía, en ella... ¡Ella por fin vuelve a mis brazos! Y la siento, la acaricio, la beso, la escucho, la acepto y la deseo, siempre retrocediendo en el tiempo, y se va nuevamente. Pero es distinto ahora, ya no la conozco, ya no tengo recuerdos de ella en mi mente ni en mi corazón, ya no tengo su perfume en mis frazadas ni el anhelo de volverla a ver, porque nunca la vi, porque nunca ha sido mía, porque nunca he sido de ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El papel de la poesía se destruye bajo la punta de mi lápiz y el sol sale allí afuera, yo sonrío esta vez. Respiro el aroma de la lluvia que se fue, de quebrachos y abedules remojados, de la hierba que humedece mis pies. Lleno mis pulmones de placer, lleno mi sonrisa de alegría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(0, 0, 0);" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2451278368213848787?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2451278368213848787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2451278368213848787' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2451278368213848787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2451278368213848787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/03/hasta-la-muerte-lloraria.html' title='Hasta la muerte lloraría...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SbCZRTrodTI/AAAAAAAAAFk/WGTP9TwKlVM/s72-c/Parca+-pintado-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-819933327119328969</id><published>2009-02-20T17:02:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T17:16:20.890-08:00</updated><title type='text'>Su final no estaba escrito...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A:link { so-language: zxx } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.35cm;" align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;&lt;b&gt;Aquel vestíbulo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.35cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Segunda parte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.35cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;&lt;i&gt;No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Giacomo Leopardi.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Poeta y erudito italiano.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Un relámpago sagaz iluminó toda la habitación por una fracción de segundo, y tan sólo un instante después el trueno retumbó en todo el interior de la casa, al principio se oyó como un vidrio rompiéndose por un puñetazo, pero luego el abrumador estruendo fue tan tremendo que causó un vacío inmenso en su pecho. Debía salir de aquella casa maldita en ese mismo instante. Buscó con la mirada, en la pared más lejana a él, pasando unos mullidos sillones había una enorme puerta, y en la pared de enfrente había otra, ésta un poco más grande y con un dorado picaporte. Sin dudas esa era la puerta que debía cruzar para abandonar aquel lugar. Se apresuró, tomó el picaporte con mano trémula y lo abrió, frente a él se extendió un pasillo monotamente interminable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Sin voltear cruzó el umbral al borde del llanto, recorrió todo el pasillo teniendo siempre el mismo oscuro horizonte. Miró hacia atrás y ya no logró visualizar la puerta que había atravesado. Siguió avanzando siempre en camino recto, hasta que después de varios pasos pudo divisar una nueva puerta. La abrió deseando encontrar la salida, anhelando respirar el aire puro y poder mojarse con el agua de la lluvia. Pero no. Frente a él se extendía el mismo vestíbulo de los cuadros, la misma habitación que había abandonado minutos atrás, sólo que ahora él estaba parado en la puerta de enfrente a la que había cruzado. Los mismo cuadros, las mismas imágenes, la misma oscuridad. Miró atrás suyo totalmente desconcertado. Solo vio el pasillo y sombras hambrientas por devorar su cordura. Definitivamente algo no andaba bien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Comprobó que aún estaba su retrato colgado de la pared, que el piso seguía crujiendo, que las sombras aún no se iban. Tuvo la espantosa sensación de que el día nunca llegaría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;No vio otra alternativa. Nuevamente se internó en el extenso pasillo, lo cruzó corriendo hasta llegar a una puerta totalmente distinta a las que había visto. La abrió y frente a él... el mismo vestíbulo. Estaba desesperado, quería romper en llanto, despertar de aquella pesadilla. Recorrió el mismo pasillo una vez más, consiguiendo el mismo resultado. Se arrodilló y encerró su cabeza entre sus brazos, unas lágrimas cayeron por sus ojos, un lloriqueo de desesperación escapó de sus cuerdas vocales. Cerró con fuerza sus ojos, como si de esa forma haría desaparecer el miedo. El terror le cedió lugar a la ira, se puso de pie y se acercó a los cuadros, comenzó a sacarlos del muro y arrojarlos al suelo, rompiéndolos en varias partes, rasgaba las pinturas con sus dedos como garras feroces de un león, temblaba y lloraba al mismo tiempo, y la oscuridad parecía reírse de él y de esta escena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Corrió nuevamente hacia el pasillo, lo atravesó de punta a punta, abrió una nueva puerta y encontró el mismo vestíbulo, con los cuadros intactos, como si nada hubiese sucedido. ¿Que era ese lugar? No podía creer lo que estaba viviendo, todo era muy similar a una pesadilla, todo era muy similar a un infierno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Se acercó a un enorme ventanal y trató de ver hacia afuera, pero la lluvia era tan copiosa y la oscuridad tan espesa que sólo pudo ver su reflejo en los vidrios, un reflejo deshecho y demacrado; su reflejo envejeciendo lentamente, muriendo a cada segundo; su reflejo de ojos profundos, casi huecos, sin vida; su reflejo cadavérico, lleno de terror; su reflejo cargando una pesada mochila llena de pecados. Al ver su rostro comenzó a recordar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Se vio con mucha claridad en aquel oscuro reflejo. Se vio anciano, agonizando en una cama, completamente solo y escondido de la gente, respirando sus últimas bocanadas de aire, tratando de recordar los momentos más hermosos de su vida. Pero no encontraba esos recuerdos en su mente, sólo veía llanto y sufrimiento ajeno. Se vio doblegado por la invencible muerte, se vio cerrando sus ojos para no abrirlos nunca más, se vio vaciando sus pulmones por última vez, se vio sonreír aún cuando no tenía ningún motivo para hacerlo. Se vio muerto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;Luego, el reflejo fue recobrando la normalidad, nuevamente sólo vio su rostro demacrado con incontables arrugas como surcos en su odiada piel; sus ojos deshumanizados, testigos de miles de quebrantos; sus labios resecos, que habían olvidado el sabor de los besos que se dan por amor. Y detrás de su rostro vio aquel vestíbulo, con los tétricos muebles, con los anaqueles repletos de literatura ilegible, con los cuadros... aquellos cuadros. Y al saberse muerto, y al ver el vestíbulo, comprendió que lo que veía realmente era su infierno personal. Un infierno al que nunca podría encontrarle sentido ni escapar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fin.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-819933327119328969?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/819933327119328969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=819933327119328969' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/819933327119328969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/819933327119328969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/02/su-final-no-estaba-escrito.html' title='Su final no estaba escrito...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4953780636506162786</id><published>2009-02-03T10:15:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T10:21:23.656-08:00</updated><title type='text'>¿Realmente sabés quien sos?</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A:link { so-language: zxx } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt; &lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;&lt;b&gt;Aquel vestíbulo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; text-align: center;"&gt; &lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Primera parte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Aquella vieja casona era como se describían las casas embrujadas en los libros y novelas de terror. Desde los cuadros antiguos de figuras escalofriantes, de ancianos decrépitos, de escenas grotescas; hasta la decoración barroca con una infame mezcla gótica. La pintura nacarada de las paredes se rendía en algunas zonas donde la humedad debería haberla atacado sin piedad durante décadas. Las telas de araña eran tan comunes como el aire viciado en las habitaciones. Las velas que colgaban de los candelabros no llegaban a iluminar todos los rincones, y peor aún, creaban sombras que se confundían con terribles espectros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;El suelo de madera crujía con cada paso, como rogando piedad a quienes lo pisoteaban. Afuera llovía, y el feroz viento azotaba las ventanas haciéndolas chillar de dolor. Las ramas de un árbol golpeaban unas tejas del techo, produciendo un ruido muy inquietante. Toda la casa parecía estar viva, quejándose de los maltratos del resto de las cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Todo le resultaba extrañamente familiar: el aroma a azufre, los ruidos fantasmales, la textura de las paredes, la comodidad de los mullidos almohadones. Sentía mucho miedo, no podía recordar el momento en que ingresó a la casa, sólo sabía que estaba allí. Decidió investigar un poco aquella vasta habitación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Los muebles estaban cubiertos por una gruesa capa de polvo, prueba clara de que nunca nadie los limpiaba. Había adornos viejos, muñecas de porcelana y decenas de relojes antiguos. Una biblioteca repleta de cientos de libros gastados por el tiempo, con títulos tan extraños como desconocidos e ilegibles. De todos los tamaños, en todos los idiomas. Pero lo más inquietante y perturbador eran los cuadros... aquellos misteriosos cuadros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Eran una pequeña rendija de luz a los pasados dueños de aquella casona, o al menos eso supuso él. Debajo de cada retrato se tallaba su nombre en la madera del marco. Había personajes que según sus ropas y los colores de la pintura, se remontaban a varios siglos atrás. Todos tenían una inexplicable expresión de terror en el rostro. Los ojos de las pinturas parecían observarlo y juzgarlo, parecían estar enojados con él, por ser libre y no estar encerrado en un marco de madera. Aquellas miradas al oleo con huellas de pinceladas pasadas le devoraban la paz, lo inquietaban de sobremanera, se alimentaban de su esperanza y de su tranquilidad, vorazmente calaban sus huesos y revolvían sus entrañas para debilitarlo, lo trataban de enceguecer y de asfixiarlo. Pero él no se amedrentaría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Caminó a lo largo de toda la pared en donde colgaban los cuadros, los recorrió con una mirada altanera a uno por uno, como desafiándolos, tratando de disimular el miedo que sentía en aquel lugar, tratando de ignorar ese frío glacial que le castigaba la médula. En ese momento pensó que el resto de la habitación sobraba, los cuadros solos ya bastaban para generar la terrible sensación de desasosiego; las sombras marchitas en los rincones, los muebles antiguos, las muñecas de porcelana y el resto sólo parecían ínfimos guijarros de la imponente montaña de terror.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;A simple vista, contó una veintena de cuadros, y todos le causaron la misma sensación de desesperación,&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;pero hubo uno que le generó algo más. Era el de una mujer esbelta, hermosa y de piel morena. El marco rezaba su nombre: Alexanbrella. Se quedó atrapado por la belleza de su figura, obnubilado con sus rojos labios, maravillado con las perfectas curvas que permitía ver el cuadro. La amo desde ese momento. Después de muchos años finalmente volvió a amar. Su cuerpo fue invadido por esa indeseable, pero al mismo tiempo hermosa, sensación de amar a quien nos es imposible poseer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Sin embargo, su mirada se movió al siguiente cuadro y su estupor se rompió como lo hace una copa al estrellarse con un suelo de roca. Su perturbación fue mayúscula cuando vio a la persona del último cuadro. Se frotó los ojos como si recién despertase de una larga y pesada noche de sueño: el del cuadro era él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Con la misma ropa que vestía en ese mismo momento, con el mismo gesto de sorpresa. Como un reflejo suyo en un marco pintado con pasteles, pero sin serlo; como un espejo en donde su figura estaba paralizada, pero sin serlo. Cerró y abrió los ojos repetidas veces, con la inútil esperanza de que esa imagen desaparezca, pero no. Él se miró en la pintura antigua, como quien despierta de una pesadilla, pero sin serlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt; &lt;span style=";font-family:Times New Roman,serif;font-size:130%;"  &gt;Se alejó unos pasos, pero sin quitar los ojos de encima del cuadro, creyendo que al mirar desde unos metros más atrás, la escena tendría una explicación lógica. Todos los sonidos se hicieron más perceptibles; la oscuridad fue más profunda y sus fauces pretendían devorarlo todo; la habitación, más tétrica que minutos atrás, parecía envolverlo con sus muros nacarados; los demás cuadros parecieron mirarlo con aún más severidad y envidia. Tembló a causa del terror.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4953780636506162786?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4953780636506162786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4953780636506162786' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4953780636506162786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4953780636506162786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/02/realmente-sabes-quien-sos.html' title='¿Realmente sabés quien sos?'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4357855097207394229</id><published>2009-01-19T11:31:00.000-08:00</published><updated>2009-01-19T11:44:43.624-08:00</updated><title type='text'>La soledad, caminando con su prima la melancolía...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt;&lt;/style&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;El sentir de un vagab&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;undo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:BlackChancery;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Despertaba con la suave brisa que llegaba desde el río, mientras algún ave revoloteaba sobre las aguas y a lo lejos se divisaban unos pequeños veleros. La hierba bajo su espalda estaba húmeda del rocío matinal, y el sol que se elevaba lo encandilaba todo con su brillo. Los nacidos brotes de las flores indicaban la llegada de la primavera, esto lo hubiese hecho sonreír en otra ocasión.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Se puso de pie y caminó alejándose del río que aún lo llamaba con el suave y romántico murmullo de sus calmadas aguas. Sin embargo él no lo escuchó y decidió caminar hacia la ciudad, hacia la fría y dura ciudad. Estaba triste, pero no sabía la razón. No pudo evitar lanzar un profundo suspiro y mirar al cielo. Hacía mucho tiempo que llevaba vagando por las calles sin un rumbo fijo, sin un techo ni un plato de comida. Ya no recordaba cuándo ni cómo había terminado así, pero allí estaba, y había decidido vagar por la ciudad sin más abrigo que su pesada melancolía. Y por más que aún recordaba la ubicación de los hogares en los que había vivido, él allí permanecía, siendo un vagabundo sin nombre ni lugar de pertenencia; invisible a los ojos del mundo sabía que nunca más volvería a pisar las lajas de la entrada de su antiguo hogar. No era por orgullo, ni tampoco era el hecho de que nadie lo esperaba en esos lugares, simplemente no volvería.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Y esa mañana soleada, cuando el invierno se confundía con la primavera y se aferraba al tiempo con sus gélidas garras, un perro comenzó a caminar junto a él. Por primera vez en mucho tiempo se sintió acompañado, pero aquella hermosa sensación no duraría más que un ápice. Finalmente, en la primera esquina que cruzaron el canino se alejó, y por más que el vagabundo intentó detenerlo le fue imposible lograrlo, se había quedado sólo nuevamente. Tal vez debería ir acostumbrándose a la soledad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Siguió caminando por las calles ardientes, llenas de codicia y humanidad. Fue entonces que a lo lejos vio una enorme edificación, un lujoso centro comercial. Por algún estúpido motivo pensó que estaría bien en ese lugar. Se apresuró a llegar, y al ingresar sintió como el arrepentimiento brotaba de su sangre como una infección dolorosa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;No sabía por qué había elegido aquel lugar para andar, tan abarrotado de gente, y contaminado de superficialidad y vulgaridad. Él no pertenecía a allí, pero sin embargo allí estaba. Caminó entre la muchedumbre que estaba tan inmersa en sus vidas, en sus fracasos y en sus alegrías, que no le prestaron atención. Andaba con la vista fija en el suelo, mirando sus pies adelantarse y volviendo a quedar rezagados para avanzar nuevamente, sin embargo escuchaba cada una de las palabras que la gente decía, sentía las risas y los llantos, las alegrías y los enojos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Se sintió más desafortunado que nunca, y mientras veía como una adorable pareja de jóvenes se besaba con cariño él se preguntaba: ¿A qué había ido a ese lugar? ¿Qué es lo que estaba buscando? ¿Qué es lo que pensaba encontrar? ¿Diversión? No recordaba haberse aburrido tanto en su vida. ¿Compañía? A pesar de que el lugar estaba lleno de gente, él estaba más solo que nunca. ¿Respuestas? ¿Cómo? Si aún no lograba ni comprender las preguntas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Miró al cielo por la cúpula de vidrio que había en lo más alto de la galería y vio que el sol estaba en su cenit. Pero cuando levantó la vista vio más que el sol, también vio sentimientos en la gente a su alrededor, vio escenas de amor, de tristeza, de locura y de frivolidad. No pudo dejar de mirar aquel paisaje de sensaciones, la amarga droga de la nostalgia se le impregnó en los ojos y lo encegueció de pena; lo azotó con violencia en la espalda, con latigazos de sus memorias pasadas más felices. Vio y escuchó risas que lo hicieron sonreír, capturo imágenes de discusiones en el momento en que detuvo sus pasos y decidió frenar para observar a su alrededor. Su retina grabó momentos de amores que recién daban sus primeros pasos, vio al hombre sonreír y abrazar a su mujer, juguetear con el pelo de ella y besarla en la mejilla. Sintió más nostalgia. Recordó cuando él hacía eso con quien supo amarlo, se lamentó de no tenerla a su lado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;La gente pasaba a su alrededor sin mirarlo, nadie le prestaba atención, y eso intensificaba su recuerdo. Sin embargo, a duras penas pudo memorizar su cabello ondulado y rubio, ya su recuerdo se estaba perdiendo en la neblina de aquella última noche en que sus cuerpos se rozaron. Pero él la extrañaba demasiado como para dejar que ella sea sólo un vago recuerdo que moría como su amor. ¡Claro! ¡Qué idiota había sido! ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Iría hasta su casa, aún recordaba donde vivía ella, pedir perdón no sería tan difícil como parecía, después de todo la recompensa por hacerlo sería enorme.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Se lamentó por dejar pasar tanto tiempo sin disculparse, por dejar para después las cosas que tendría que haber hecho en el acto, por posponer sus proyectos junto a ella, por ser el desdichado que siempre cargaría con la culpa de no haber sido feliz, por dejar tantas puertas abiertas y no entrar por ninguna...&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Decidido a reencontrarse con su amada abandonó el centro comercial y caminó por el lado de la sombra en dirección a su casa. De a poco, la imagen de lo que ocurriría fue formándose en su mente, y su sonrisa fue expandiéndose: ella estaría hermosa como siempre, primero le sorprendería verlo, pero luego le dedicaría una bella sonrisa, entonces él clavaría sus ojos en su fémina imagen y... No. No tendría ningún sentido hacer eso. Estaba seguro que no podría abrazarla, tampoco podría esta vez, estaba seguro que ella ni siquiera lo escucharía, ni siquiera podría verlo. Después de todo era un vagabundo, eso mismo, ya hacía unos años que simplemente era un fantasma vagabundo, penando por haber dejado inconclusa su felicidad cuando estaba vivo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SXTXJOJ_hII/AAAAAAAAACo/Y_xoWkAL6mI/s1600-h/ang2-2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 335px; height: 375px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SXTXJOJ_hII/AAAAAAAAACo/Y_xoWkAL6mI/s200/ang2-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293092015485977730" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Darson Joyce.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4357855097207394229?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4357855097207394229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4357855097207394229' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4357855097207394229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4357855097207394229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2009/01/la-soledad-caminando-con-su-prima-la.html' title='La soledad, caminando con su prima la melancolía...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SXTXJOJ_hII/AAAAAAAAACo/Y_xoWkAL6mI/s72-c/ang2-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-163890927922093184</id><published>2008-12-15T10:55:00.000-08:00</published><updated>2008-12-15T14:12:05.476-08:00</updated><title type='text'>¿Quién podría controlar un sueño?</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 14cm 20cm; margin: 1.5cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.03cm; margin-bottom: 0cm; page-break-before: always;" align="center"&gt; &lt;span style="font-family:BlackChancery;font-size:180%;"&gt;&lt;b&gt;El arrepentimiento&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ese amanecer había sido algo hermoso, como todo en aquellos paisajes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Verde el pasto y las colinas. Los caminos de tierra que unían las aldeas parecían sonreír a sus viajantes, recibiendo cada uno de sus pasos con flores, con una alfombra de guijarros y con una suave brisa de verano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya se oían los sonidos de las cítaras y las flautas, el final del verano estaba cerca y algunas hojas ya perdían su color para caer y dar paso a sus sucesoras en la próxima primavera. Ya se oían los coros de los juglares y los aplausos de los niños. Se podía hasta palpar la alegría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los colores abundaban en las calles y en las distintas ciudades de aquellas tierras, la música complementaba las bondades. El cielo brillaba con un celeste casi turquesa, algunos cúmulos de nubes salpicaban el firmamento y las aves surcaban el aire dándole el resto de paz que el día necesitaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero Él, dueño de un sueño todopoderoso, ya había estado en el futuro y sabía que la ambición habría de corromper al corazón, la codicia sabría alimentar a esa ambición, el poder obtenido infamemente gestaría a esa codicia, la violencia querría ayudar a juntar cada vez más poder, el odio traería en sus entrañas a aquella violencia, el mismo odio que había nacido desde la sangre oscura que brindaba ese corazón. Su sueño se vería destruido, se había equivocado en un punto, y debía arreglarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En ese momento, Él simplemente se limitó a cerrar sus ojos y soñar nuevamente. Y en su sueño creo lo que el creyó mejor para su mundo. Lo que Él más había anhelado desde el día en que vio el futuro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aunque nadie lo notó el tiempo se fue haciendo cada vez más lento, el espacio se combó y las estrellas se fueron apagando una por una hasta quedar en la oscuridad total. Cada persona en sus dominios, observaron incapaces lo que acontecía. Sólo pudieron ver morir el tiempo, el espacio, su mundo. Mientras los árboles se secaban, sus lágrimas caían, llenas de impotencia, de tristeza, de nostalgia y melancolía. Llenas de frustración.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;font-family:times new roman;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sin que nadie lo pueda prever, la oscuridad fue resquebrajándose como un espejo partido por un golpe de puño. Entre las grietas apareció una blancura infinita, opaca y desesperante. La tierra corrió el mismo destino, debajo de los pies de los miles de seres vivos fue desintegrándose la materia. Las casas, las alegres aldeas, los verdes pastizales, las níveas montañas, los fuertes troncos con sus copas, los mares, las canciones, los matices, todo fue invadido por la imparable plaga de desolación. Sólo quedó un paraje blanco, la total ausencia de color, el vacío.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal;font-family:times new roman;" align="justify"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nacía La Nada, desde su sueño. La Nada, que nunca podría lastimar la belleza de aquel paisaje, de aquella bondad, en donde nunca podrían habitar seres capaces de atormentar la paz. Fue un gran sacrificio el que tuvo que hacer, sin dudas. Pero ahora, acostado en su mullida cama, empezaría a soñar nuevamente, no cometería los mismos errores de antes. Algunos no tendrían una segunda oportunidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-163890927922093184?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/163890927922093184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=163890927922093184' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/163890927922093184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/163890927922093184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/12/quin-podra-controlar-un-sueo.html' title='¿Quién podría controlar un sueño?'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-6003306236192825920</id><published>2008-12-04T16:31:00.000-08:00</published><updated>2008-12-04T17:16:05.430-08:00</updated><title type='text'>La cuarta noche (un final feliz)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Te amo. Nunca te voy a faltar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Esas eran palabras que salían de su boca con el mismo amor con el que vivía por y para ella. Eran ciertas, sin dudas.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Te amo. Nunca te voy a faltar &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;"&gt;―&lt;/span&gt;era tan distinto cuando esas palabras salían de su boca y sabía que nunca llegarían a su corazón. Tan distinto cuando él decía esas palabras para excusarse de algo que no tenía porque excusarse.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Te amo. Nunca te voy a faltar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Finalmente esas palabras se convirtieron en algo absurdo, algo devastador, algo fatal, se convirtieron en una costumbre. Se volvieron rutina, como cada uno de sus actos, como su sexo, como su amor, como su odio.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh5_FDs4uI/AAAAAAAAABw/cjknck7at_k/s1600-h/20060606153421-tristeza.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 162px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh5_FDs4uI/AAAAAAAAABw/cjknck7at_k/s200/20060606153421-tristeza.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276101088060957410" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Ella lloraba cada día más, y por motivos cada vez más ilógicos... ilógicos para él. Él ya no lloraba, sus ojos ya estaban secos, todas sus lágrimas estaban perdidas en la inmensidad del océano, mientras que su fe moría bajo tierra, asfixiada, apabullada, desesperanzada, triste.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Las alarmas comenzaron a sonar. Aún no llegaba su otoño, el verano seguía siendo cálido para ellos, pero las alarmas sonaban. Aún se podían contar algunas pocas estrellas en el cielo, porque aún brillaban, no porque ellos se preocupen en buscarlas. Las alarmas sonaban, aturdían. Aturdieron.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;El tiempo pasaba. Ella lloraba, lo necesitaba ¿Lo necesitaba? Se amaban, seguro que se amaban. Ella lo reclamaba. Él no estaba. El tiempo pasó.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Te amo. Nunca te voy a faltar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Esas palabras se fueron olvidando, fueron arrastradas por los relojes, y convirtiéndose en un mero recuerdo, se quedaron en labios ajenos. Ya ni siquiera eran una costumbre. Se volvieron la nostálgica canción de un trovador que ya nadie quería escuchar.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;La pri&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh6XojqUII/AAAAAAAAAB4/mlHOEGxXsqI/s1600-h/pareja.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 131px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh6XojqUII/AAAAAAAAAB4/mlHOEGxXsqI/s200/pareja.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276101509907107970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;mera noche se acostaron. Sus cuerpos, aún tibios, estaban uno al lado del otro. Se miraron como antes, sus ojos transmitían amor, como lo hicieron sus caricias durante tantos años, como lo hacían esa noche. Se fundieron en un sólo sentimiento. Sus besos sabían distinto ya, ambos lo notaban. Sus cuerpos aún guardaban las formas con la que cada uno lo había moldeado al otro. Sus corazones latieron como antes. Se amaron, se desearon, se tuvieron. Los dos sabían que esa era una despedida, que sus bocas nunca más se sonreirían; que sus labios nunca más se besarían; que sus brazos ya no se abrazarían; que sus ojos jamás se volverían a mirar con esa pasión, jamás se volverían a sentir con ese amor; que su piel nunca más volvería a rozarse; que sus manos nunca más volverían a sujetarse. Se despidieron como se lo merecían. Él no quiso saber sus últimas palabras, las rechazó, le negó a ella la oportunidad de recuperar el amor que se ahogaba en lo más profundo del río.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;La segunda noche él se exorcizó de su dolor. Se despidió de ella, sin estar a su lado. Cuando la música arrasaba la ciudad como un maremoto. Cuando las musas incendiaban su corazón. Cuando caminó solo por el mismo sendero que antaño lo había recorrido con ella, sujetados de la mano, sonriendo, siendo felices juntos, sin escuchar el tremendo ruido de las alarmas. Cuando el vaso calló de su mano y volcó su contenido, sin que nadie le preste del suyo. Cuando una melancólica lluvia caía sobre la tierra ya mojada, y disimulaba las lágrimas que rodaban por sus mejillas, unas lágrimas que hacía mucho que no desprendía. Miro al cielo, sonrió mientras lloraba, la despidió para siempre en la vorágine de luces. Esta era su manera de decirle adiós, una manera que ella nunca sabría, un adiós que ella nunca recibiría.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;La tercera noche escribió un poema, pero nunca nadie lo leería, porque nadie le encontraría el sentido que tiene para él; porque nadie sentiría en aquellas palabras su tristeza, su decepción; porque no había forma de expresar los años de amor que habían vivido, y que terminaban como si nada. Ni siquiera él lo leería, porque de hacerlo, sus lágrimas serían insostenibles, su tristeza lo obligaría a lamentarse hasta el fin de sus días.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Una bifurcación finalmente separó sus caminos. Él se fue mirando los árboles crecer, disfrutando de la paz del bosque. Ella sonrió de cara al sol.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Adiós &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;"&gt;―&lt;/span&gt;se dijeron sin mirarse nunca más.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Te amo &lt;span style="font-family:Times New Roman,serif;"&gt;―&lt;/span&gt;pensaron ambos, cada uno por su camino.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.98cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh8NuYuGcI/AAAAAAAAACA/DhpdTluWJKA/s1600-h/bifurcaci%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh8NuYuGcI/AAAAAAAAACA/DhpdTluWJKA/s200/bifurcaci%C3%B3n.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276103538696395202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Firma:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este fue mi último aporte para este espacio. Abandono el cuerpo y la mente de este desgraciado joven, abandono su vida y lo dejo libre de mi tortura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amor, es lo único que vale la pena, quien lo tiene podrá ser feliz, quien lo pierda conocerá lo que es el verdadero dolor, como me sucedió a mi cuando estaba con vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No se nieguen al amor. Nunca...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Adiós.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sir Alrac III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-6003306236192825920?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/6003306236192825920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=6003306236192825920' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/6003306236192825920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/6003306236192825920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/12/la-cuarta-noche-un-final-feliz.html' title='La cuarta noche (un final feliz)'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/STh5_FDs4uI/AAAAAAAAABw/cjknck7at_k/s72-c/20060606153421-tristeza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-44529276298851741</id><published>2008-11-25T14:02:00.000-08:00</published><updated>2009-01-19T11:45:49.852-08:00</updated><title type='text'>Sigamos iluminando el arte...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSx2m3qlBjI/AAAAAAAAABo/7BJp90BpfVk/s1600-h/Arte+digital.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 267px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSx2m3qlBjI/AAAAAAAAABo/7BJp90BpfVk/s400/Arte+digital.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272719673893652018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EL REGRESO DE LA HOZ&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la muerte?&lt;br /&gt;Nunca llega aunque la espero.&lt;br /&gt;Ya pasaron muchos años,&lt;br /&gt;y yo sigo en este entierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un péndulo que oscila en el vacío&lt;br /&gt;vuelve al centro de partida.&lt;br /&gt;Y el lamento trae de vuelta sus cenizas&lt;br /&gt;¡Qué dolor seguir con vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito de tu néctar&lt;br /&gt;Necesito de tus frutos&lt;br /&gt;Necesito tu influencia&lt;br /&gt;Necesito mi locura&lt;br /&gt;Necesito tu cordura&lt;br /&gt;Necesito respirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te escucho en mis oídos,&lt;br /&gt;Te leo en mis palabras,&lt;br /&gt;Te veo en mis ojos,&lt;br /&gt;Te siento en mi piel,&lt;br /&gt;Te extraño en mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Versículo quinto de "Las crónicas de un final"&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-44529276298851741?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/44529276298851741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=44529276298851741' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/44529276298851741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/44529276298851741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/11/sigamos-iluminando-el-arte.html' title='Sigamos iluminando el arte...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSx2m3qlBjI/AAAAAAAAABo/7BJp90BpfVk/s72-c/Arte+digital.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-8695663334218336999</id><published>2008-11-16T10:26:00.000-08:00</published><updated>2008-11-16T10:43:22.739-08:00</updated><title type='text'>La escritora (2ª parte)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSBn_IHHmnI/AAAAAAAAABg/PhL0CKMPHv4/s1600-h/mujer-escribiendo%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 165px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSBn_IHHmnI/AAAAAAAAABg/PhL0CKMPHv4/s400/mujer-escribiendo%5B1%5D.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269325898230241906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los días seguían transcurriendo, uno tras otro en un eterno derrumbe del tiempo, y yo en mi habitación, tan impasible como ella. No podía dejar de mirarla ni de cuestionarme cosas de ella: ¿Qué escribía? ¿Cuál era su nombre? ¿De donde provenía? ¿Por qué hacía lo que hacía? ¿Hasta cuándo lo haría? ¿Por qué nadie se fijaba en ella tanto como yo? Ninguna de mis preguntas conseguía una respuesta, yo tampoco las buscaba, sólo me limitaba a mirarla… admirarla. Tal vez eso era el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pronto la pila de hojas escritas había alcanzado el tamaño que tenía cuando los recolectores de basura se llevaron todo. El aborrecimiento que sentía por la gente que se le acercaba se convirtió en un odio despiadado. Ella, tal vez ni sabía que yo existía, pero para mí, aquella misteriosa mujer lo era todo. Estaba obsesionado, y ella seguía escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El invierno terminó y los primeros capullos florecieron con la llegada de la primavera. El color de las flores sólo incrementó la belleza de aquel paraje, mi amada seguía allí, escribiendo perpetuamente, rodeada de hojas con sus escrituras, irradiando poesía de sus manos, despertando intriga a quien pasaba cerca de ella, haciendo magia con su pluma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mi vida era cada vez más lamentable, pasaba días enteros sin comer y noches en vela sin dormir. Una larga barba me crecía hasta el pecho y ya tenía el cabello enmarañado, mi aspecto era deplorable. En cambio, ella estaba siempre igual de hermosa, como el mismo día en que había llegado, su vestido seguía blanco e inmaculado, su cabello oscuro y brillante. ¿Sólo yo me percataba de la magia a su alrededor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las escrituras seguían acumulándose a su alrededor, cómo columnas esculturales de frágil papel. La gente ya no se acercaba a ella, algunos preferían caminar por la vereda de enfrente; otros ya casi no la miraban, lo que era un alivio para mí. Otros la ignoraban por completo, la atmósfera a su alrededor se veía distinta, ¿acaso sólo yo lo notaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las flores continuaron con su danza de renacimiento hasta la llegada del verano, tal vez los campos de las afueras estaban cubiertos de orquídeas, sin embargo a mi no me importaba. Sólo me importaba ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La tormenta. Aquella agua malhechora parecía no mojarla. Aquel viento despiadado parecía no despeinarla. Mientras tanto las gotas caían con violencia obnubilándome la visión de mi amada. ¿Qué dirían esas hojas? Esa tarde tendría la respuesta en mis manos, pero la cobardía y el miedo a la desilusión me impidió conocerla. Hasta el día de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un astuto vendaval separó un pétalo de aquella flor de palabras, una hoja del montón que se juntaba a los costados de mi mujer. Sagaz voló hacia mí, penetró por mi ventana y se posó sobre mi regazo, mientras ella me miraba desde la plaza, con una hermosa sonrisa. La más hermosa que los ángeles y los demonios podrán demostrar jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Fue entonces que mi cordura me permitió vivir un poco en la locura y escribir este pequeño diario, resumen de lo sucedido en este año, desde que llegó ella a la plaza. Cuando firme al final de estas memorias, lo dejaré para que lo lea quien lo encuentre, y luego leeré aquella hoja que llegó a mí por gracia del viento. Pero antes dejaré algunas últimas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Por qué hice y viví todo esto? Estaba obsesionado, dirán algunos: y si, ¿quién que ama no lo está? Estaba completamente loco, opinarán otros: y si, ¿quién que ama no lo está? No tenía ni una pizca de cordura, afirmarán terceros, a lo que yo les digo: tuve la suerte de perder esa cordura al conocer el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pues sí, esta es y fue mi manera de amar, es la única que conozco y la única que jamás olvidaré. Dando todo, hasta mi propia voluntad, entregándome por completo a la corriente de este río presuroso que me llevó a conocer los paisajes más hermosos desde mi habitación, sin moverme ni un centímetro, simplemente observándola…&lt;br /&gt;Adiós.&lt;br /&gt;T. S. A.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.S.P.A.D.A.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-8695663334218336999?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/8695663334218336999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=8695663334218336999' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/8695663334218336999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/8695663334218336999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/11/la-escritora-2-parte.html' title='La escritora (2ª parte)'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SSBn_IHHmnI/AAAAAAAAABg/PhL0CKMPHv4/s72-c/mujer-escribiendo%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2877455437537696717</id><published>2008-11-13T21:43:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T21:45:51.203-08:00</updated><title type='text'>La escritora (1ª parte)</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Llegó a la plaza una mañana fría de otoño, y con su llegada cayó la última hoja del árbol de aquel bello lugar. Vestía un fino y albo vestido de seda, sus rasgos estaban parcialmente ocultos por el cabello plateado que le caía hasta los hombros. Su caminar era cansino y desganado, parecía cargar un gran peso sobre su espalda, mas unos cuantos kilómetros andados. Se sentó en un viejo banco frente a una mesa, al lado crecía un fuerte roble y más allá florecían las más hermosas rosas, en las afueras de la ciudad seguramente, los campos de orquídeas dejaban caer sus pétalos para volver a florecer en primavera. En un brazo llevaba un elegante bolso negro del que sacó un gastado pergamino amarillento, un tintero y una pluma. Allí se quedó.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Nadie (incluyéndome a mí) sabía quien era. Nunca la habían visto por allí ni habían oído hablar de ella. Con el paso de los días el barrió fue inquietándose más y más, y las primeras denuncias llegaron a la policía, pero la plaza era un lugar público y aseguraban que no podían hacer nada si ella no estaba cometiendo ningún ilícito. Después de todo lo único que hacía era escribir.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Cuando la gente se le acercaba, ella no se molestaba en seguirlos con la mirada, cuando alguien le preguntaba algo ella simplemente respondía siempre lo mismo, con la misma voz gutural y encantadora a la vez:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;―Estoy escribiendo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;No importaba lo que le preguntaban, la respuesta siempre era la misma, e inmediatamente continuaba con su manuscrito.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Había pasado más de un mes así, la pila de hojas repletas de palabras se acumulaban a un costado de la mesa, y sin embargo seguían saliendo más y más de adentro del bolso. Tampoco la tinta se le acababa, ni su energía, puesto que nunca nadie la había visto dormir.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Yo, desde la ventana de mi habitación la veía día tras día, cada vez más intrigado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Una tarde, un niño del barrio se le acercó e intentó leer alguna de las palabras que escribía sin cesar, inmediatamente la mujer frenó su actividad, y bruscamente le dio la hoja que ella estaba escribiendo. El niño se sorprendió y la tomó con la mano trémula. Para mí fue emocionante presenciar esto, era la primera vez que la mujer frenaba su escritura en todo ese tiempo. El pequeño, asustado, se alejó con la hoja en su mano y nunca más se supo de él. Sus padres no lo buscaron y nadie nunca preguntó por él. ¿Acaso había sido una ilusión mía? ¿Era posible que nadie se preocupe por su paradero?&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;El invierno llegó con las primeras lluvias de la temporada y mi intriga era cada vez más enfermiza, ya no salía de mi casa para ver a la misteriosa mujer y casi no me movía de la ventana para no perderla de vista. Lo cierto es que las escrituras ya habían ocupado toda la mesa y gran parte del suelo a su alrededor. Los pocos que se atrevían a tomar alguno de sus escritos no eran vistos nunca más por allí, y nunca nadie más los buscaba ni preguntaba por ellos. Sin embargo, ella seguía sacando hojas de su bolso y seguía escribiendo quién sabe que.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Moría por hablar con ella o por leer algunas de sus palabras, pero a su vez, una extraña sensación me impedía eso. Talvez era miedo, pero también podía ser el respeto a su obra, interrumpirla sería como haber interrumpido a Da Vinci mientras pintaba La Gioconda, o a Miguel Ángel mientras creaba El David, o a Beethoven mientras componía su novena sinfonía… o a Dios durante La Creación. Con el tiempo comencé a aborrecer a la gente que se le acercaba con intenciones de interrumpirla. También pensé en acercarme a ella y alejar a los curiosos, pero talvez mi compañía también la estorbe, y yo no quería eso por nada del mundo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;La observaba durante todo el día y hasta que el sueño me vencía por la noche, luego, la luz del amanecer me despertaba y seguía con mi vigilia. Comía muy poco, pero mucho a diferencia de ella que en ningún momento probaba bocado, bebía lo indispensable y mis necesidades las aguantaba el mayor tiempo posible. Y ella allí seguía, inagotable como la tinta de su tintero, como las hojas de su bolso, como las palabras que formaban sus trazos, como los trazos que formaban sus manos… Como mi obsesión por ella.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Una noche de las tantas en las que yo me desvelaba observándola llegó un camión de la basura y se bajaron dos corpulentos hombres, riendo a carcajadas la insultaron, la maldijeron, y hasta la escupieron; mi rabia incrementó de sobremanera mientras miraba sin poder hacer nada. Ella no se defendió ni dejó de escribir ni un solo segundo, ni siquiera se sobresaltó cuando los hombres tomaron todas las escrituras y las tiraron dentro de camión. Cientos de hojas yacían ahora sin sentido en las oscuras fauces de ese demonio metálico. Todo el trabajo de meses de la mujer había desaparecido en unos pocos segundos. Luego, sin dejar de reír los hombres se marcharon. Yo quedé perplejo, impotente; ella simplemente se limitó a encogerse de hombros, sacar una nueva hoja de su bolso y seguir escribiendo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;continuará...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2877455437537696717?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2877455437537696717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2877455437537696717' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2877455437537696717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2877455437537696717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/11/la-escritora-1-parte.html' title='La escritora (1ª parte)'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4380756794285426486</id><published>2008-05-25T16:16:00.000-07:00</published><updated>2008-05-25T16:24:31.940-07:00</updated><title type='text'>EL PRINCIPIO DEL FINAL</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SDn0nSMxYuI/AAAAAAAAABI/kXTMS7sNluc/s1600-h/jhgtgyhki80vd.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SDn0nSMxYuI/AAAAAAAAABI/kXTMS7sNluc/s320/jhgtgyhki80vd.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204459800140800738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y tus ojos me miraron,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;cual esferas de penumbras,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Anunciando tu partida…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Te irías lejos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Muy lejos,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;…muy lejos…&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una lluvia de lamentos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me desgarran la garganta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ángeles nocturnos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que no tienen esperanza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se me acercan, me golpean.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se alimentan de mi sexo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me violentan y se alejan&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Yo extasiado me pregunto&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Dónde queda el fin del mundo?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si no hay vida tras los muros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que ensangrientan mi murmullo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El filo de la espada me acaricia la esperanza&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Se detendrá en algún momento?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Duele, es una tortura larga y penosa&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que dura hasta que te pierdes de vista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entonces el filo empuja&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y penetra en mi carne,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Putrefacta de tanto martirio,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Oscura de tanta cordura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Adiós, bella dama de mi lamento.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nívea princesa de la noche eterna.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mil días lloraré tu partida…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;…Eternamente moriré sin tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Versículo segundo de "Las crónicas de un final"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sorcerer´s Knight&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4380756794285426486?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4380756794285426486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4380756794285426486' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4380756794285426486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4380756794285426486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/05/el-principio-del-final.html' title='EL PRINCIPIO DEL FINAL'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SDn0nSMxYuI/AAAAAAAAABI/kXTMS7sNluc/s72-c/jhgtgyhki80vd.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-1200468700669048698</id><published>2008-05-12T20:00:00.000-07:00</published><updated>2008-05-12T20:02:35.196-07:00</updated><title type='text'>Amantes</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;Es tu cuerpo mas el mío ingresando&lt;br /&gt;en lo oscuro y lo brillante,&lt;br /&gt;en la cueva hecha arte.&lt;br /&gt;Sofocando, agonizando la tristeza,&lt;br /&gt;ignorando las palabras del poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los cuerpos resignados al ocaso,&lt;br /&gt;a las penas y al lamento,&lt;br /&gt;a las lágrimas del viento.&lt;br /&gt;Entregados al remedio de esta era,&lt;br /&gt;olvidando la enseñanza del profeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos nuestros sin pensar en nuestras metas,&lt;br /&gt;solamente por capricho,&lt;br /&gt;solamente por pasión,&lt;br /&gt;por soñar con darle paz a nuestra voz,&lt;br /&gt;y acabar con nuestras almas ya desiertas.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Sir Alrac III&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-1200468700669048698?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/1200468700669048698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=1200468700669048698' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/1200468700669048698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/1200468700669048698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/05/amantes.html' title='Amantes'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4170785188422381974</id><published>2008-04-28T20:36:00.000-07:00</published><updated>2008-04-28T20:49:26.010-07:00</updated><title type='text'>Camino de paz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SBaaZ5SxtEI/AAAAAAAAABA/yS34-Wz8O3g/s1600-h/Paisajes+%2848%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SBaaZ5SxtEI/AAAAAAAAABA/yS34-Wz8O3g/s320/Paisajes+%2848%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194508989885428802" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Las montañas mueren lejos,&lt;br /&gt;cercenadas por los cielos.&lt;br /&gt;Me inundan los sentidos&lt;br /&gt;y me dictan la verdad:&lt;br /&gt;Soy pequeño en este mundo.&lt;br /&gt;Amanece la bondad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasos del vasto valle&lt;br /&gt;son peinados por el viento.&lt;br /&gt;Y corriendo bajo el sol,&lt;br /&gt;con la tarde y sombras largas,&lt;br /&gt;respirando el aire eterno,&lt;br /&gt;siento vida al parpadear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estrellas en la noche&lt;br /&gt;sólo siguen su cumplido.&lt;br /&gt;Firmes astros de lo inmenso&lt;br /&gt;sólo otorgan realidad.&lt;br /&gt;Mi colchón de suave hierba&lt;br /&gt;me encamina hacia la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Lakatos Solnaciente&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4170785188422381974?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4170785188422381974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4170785188422381974' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4170785188422381974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4170785188422381974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/camino-de-paz.html' title='Camino de paz'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SBaaZ5SxtEI/AAAAAAAAABA/yS34-Wz8O3g/s72-c/Paisajes+%2848%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-7947136802974316189</id><published>2008-04-17T20:44:00.000-07:00</published><updated>2008-04-17T21:06:58.869-07:00</updated><title type='text'>Apocalipsis</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SAgd30Me6WI/AAAAAAAAAA4/R47WYW33XME/s1600-h/infierno1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SAgd30Me6WI/AAAAAAAAAA4/R47WYW33XME/s320/infierno1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190431415285508450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Noche oscura y de penumbras,&lt;br /&gt;sin colores ni matices.&lt;br /&gt;Tristes gritos oxidados,&lt;br /&gt;llantos de mañanas grises.&lt;br /&gt;De lamentos arrancados.&lt;br /&gt;Adoquines encharcados.&lt;br /&gt;En la jungla de cemento&lt;br /&gt;todos viven desangrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chimeneas burbujeantes,&lt;br /&gt;las ventanas quebrantadas,&lt;br /&gt;los aullidos solitarios&lt;br /&gt;de torturas olvidadas.&lt;br /&gt;Lloran tristes los mendigos&lt;br /&gt;su abstinencia de nostalgia,&lt;br /&gt;ya no sienten las heridas,&lt;br /&gt;han perdido la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y algún perro solitario,&lt;br /&gt;que deambula por las sombras,&lt;br /&gt;va añorando las sonrisas&lt;br /&gt;y el cantar de las alondras.&lt;br /&gt;Ya no hay rastros de alegría,&lt;br /&gt;Ni jolgoria, ni bondad.&lt;br /&gt;Sólo queda putrefacta,&lt;br /&gt;un montón de humanidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sorcerer´s Knight&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-7947136802974316189?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/7947136802974316189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=7947136802974316189' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7947136802974316189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/7947136802974316189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/apocalipsis.html' title='Apocalipsis'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SAgd30Me6WI/AAAAAAAAAA4/R47WYW33XME/s72-c/infierno1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-3302480611641443286</id><published>2008-04-13T20:36:00.000-07:00</published><updated>2008-04-13T20:44:27.203-07:00</updated><title type='text'>Tú...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SALSvEMe6VI/AAAAAAAAAAw/e4xikH5bYuE/s1600-h/abrazo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SALSvEMe6VI/AAAAAAAAAAw/e4xikH5bYuE/s320/abrazo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188941426706016594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me sonríes y tu gesto crea vida,&lt;br /&gt;tu mirada calmará mis tempestades,&lt;br /&gt;con tus manos sanarás a mis heridas,&lt;br /&gt;y tus labios secarán todos mis mares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres luz en mis sombríos pensamientos,&lt;br /&gt;calidez en mis helados despertares,&lt;br /&gt;dulce cordura en mi mundo sin razón,&lt;br /&gt;y alegría en mi tristeza interminable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;A mi dulce amada...&lt;br /&gt;Sir Alrac III&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-3302480611641443286?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/3302480611641443286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=3302480611641443286' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/3302480611641443286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/3302480611641443286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/t.html' title='Tú...'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/SALSvEMe6VI/AAAAAAAAAAw/e4xikH5bYuE/s72-c/abrazo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-5738239526000080974</id><published>2008-04-09T12:37:00.000-07:00</published><updated>2008-04-09T22:16:35.183-07:00</updated><title type='text'>Despedida y bienvenida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;"Nunca te irás, ¿verdad?"&lt;br /&gt;Le pregunto con fastidio.&lt;br /&gt;"Te veo, pero no te tengo.&lt;br /&gt;Te tengo, mas no estás."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo no se a que te refieres"&lt;br /&gt;me respondes impasible.&lt;br /&gt;"Ya no se que es lo que quieres.&lt;br /&gt;Vives, mueres. Todo hiere."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Eres tú quien no comprende,&lt;br /&gt;que no puedo ser el ente&lt;br /&gt;que pretendes que yo sea.&lt;br /&gt;Terminó la primavera..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...Comenzó el invierno helado."&lt;br /&gt;Ella completa mi oración.&lt;br /&gt;"Las tormentas han callado&lt;br /&gt;y olvidaron su canción"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las tormentas volverán,&lt;br /&gt;tú lo sabes con certeza.&lt;br /&gt;Ya no hay nada que las calme.&lt;br /&gt;Vivirán con mi tristeza."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Entonces toma esta daga,&lt;br /&gt;húndela en tu lado izquierdo,&lt;br /&gt;a la altura de tu pecho.&lt;br /&gt;Ya no sirven tus lamentos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metal frío de la noche congelada&lt;br /&gt;que penetra en mis sentidos,&lt;br /&gt;me mutila los alivios&lt;br /&gt;y me ahuyenta los latidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al lado de la espada&lt;br /&gt;una nueva herida nace.&lt;br /&gt;Y la sangre sin mi cuerpo&lt;br /&gt;me convierte en la mortaja&lt;br /&gt;que deseaste desde siempre.&lt;br /&gt;...cuerpo yermo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Versículo sexto de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Las crónicas de un final"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sorcerer´s Knight&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-5738239526000080974?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/5738239526000080974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=5738239526000080974' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/5738239526000080974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/5738239526000080974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/despedida-y-bienvenida.html' title='Despedida y bienvenida'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-2336821179614468759</id><published>2008-04-04T10:14:00.000-07:00</published><updated>2008-04-04T10:21:01.050-07:00</updated><title type='text'>Extinción</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt;"&gt;“La destrucción se gestaba eternamente en las extremidades que nacían al costado de su cuerpo. Aquellos despiadados seres eran la razón de todos los males del maravilloso mundo que yo habitaba. Andaban erguidos sobre sus extremidades inferiores para poder desarrollar al máximo su velocidad y su agilidad, el deseo de poder los corrompía hasta la locura y esta locura los llevaba a realizar los actos más sanguinarios que puedan existir. Las razas de nuestro mundo sufrían sus torturas sin poder defenderse ya que su superioridad numérica, la increíble habilidad que poseían y la aterradora inteligencia que tenían eran abrumadoras e irresistibles, habían llegado para destruir y no se detendrían hasta lograrlo. Y destruían por simple diversión, cruelmente, sin detenerse a escuchar las plegarias que reclamaban piedad.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt;"&gt;El mundo estaba agonizando, y a medida que avanzaba el tiempo la destrucción en sus almas crecía y se manifestaba en distintas formas. No se detenían, se multiplicaban de manera vertiginosa.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt;"&gt;Yo terminé mi vida en sus manos, y escuché sus risas estridentes al momento en que mis ojos se cerraban para no abrirse nunca más. También escuché que entre ellos se hacían llamar... seres humanos."&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt;"&gt;E.S.P.A.D.A.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-2336821179614468759?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/2336821179614468759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=2336821179614468759' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2336821179614468759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/2336821179614468759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/extincin.html' title='Extinción'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2474466244315732395.post-4467027194344924287</id><published>2008-04-01T19:00:00.000-07:00</published><updated>2008-04-09T22:20:29.300-07:00</updated><title type='text'>Tu sombra</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/R_2jWQH-XAI/AAAAAAAAAAo/3CFi8irK1GE/s1600-h/cuchillando_el_espejo1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/R_2jWQH-XAI/AAAAAAAAAAo/3CFi8irK1GE/s320/cuchillando_el_espejo1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187481948481543170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Soy quien ya no canta tus canciones de mentira,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;el camino en que plantaste a tus huellas de prisión,&lt;br /&gt;tu arboleda de los sauces deshojados,&lt;br /&gt;la tormenta en que nació mi aparición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy al que pariste de la sangre de tus venas.&lt;br /&gt;Tus enriedos, laberinto de tu humilde malestar,&lt;br /&gt;Con tu llanto me rogaste que acudiera,&lt;br /&gt;mas mi viento no te deja respirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy soy vos, y en tu alma yo descanso hasta el final,&lt;br /&gt;insultaste en mi nombre y me llamaste junto a ti.&lt;br /&gt;De tu lado ahora me echas con desprecio,&lt;br /&gt;de mi lado ahora tú te quieres ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Sorcerer´s Knight&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2474466244315732395-4467027194344924287?l=aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/feeds/4467027194344924287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2474466244315732395&amp;postID=4467027194344924287' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4467027194344924287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2474466244315732395/posts/default/4467027194344924287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com/2008/04/tu-sombra.html' title='Tu sombra'/><author><name>Darson Joyce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00785904233918036584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/Sa24J4c4srI/AAAAAAAAAEo/KAUSA_GKI9w/S220/Imagen074.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmh7HOPcAYs/R_2jWQH-XAI/AAAAAAAAAAo/3CFi8irK1GE/s72-c/cuchillando_el_espejo1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
